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VIDA DE LOS PROFETAS SEGÚN EL ISLAM

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VIDA DE LOS PROFETAS SEGÚN EL ISLAM

PARA NIÑOS Y JÓVENES

 

Desde nuestro padre Adam (Adán) (que Dios derrame sobre él la Paz), el primer hombre y el primer profeta que Dios envió a la Tierra, hasta nuestro señor Muhammad (que Dios derrame sobre él las Bendiciones y la Paz), ha habido muchos profetas y enviados del Cielo, pero todos han sido portadores de un único mensaje: Dios, el Señor de los Mundos, es el Creador de todo lo que el hombre puede ver o imaginar, y sólo a Él debemos adorar. Es un mensaje miles de veces repetido y miles de veces olvidado. El ser humano es desagradecido y olvida pronto a Aquél a quien le debe todo. Por esa razón, Dios, en Su Infinita Misericordia, cuando ve que los hombres se olvidan del mensaje y comienzan a actuar de forma equivocada, manda un enviado del Cielo para recordar a los hombres el camino de retorno su Señor. Los profetas y enviados de Dios siempre sienten un gran amor hacia su pueblo, y tratan por todos los medios que los hombres recuerden el mensaje original que Dios reveló a los hombres, pero muy a menudo sólo una pequeña minoría de personas ha creído en ellos y les ha seguido. La mayoría de las veces han sufrido rechazo, menosprecio y hasta persecución, por parte de aquellos mismos a los que venían a guiar.

En ocasiones, el mensaje del profeta anterior continuaba más o menos vivo en la sociedad a la que había sido enviado, pero los hombres habían olvidado parte de él, o ya no lo ponían en práctica de forma correcta. En ese caso, Dios enviaba a unnabí, es decir, un profeta, para que reviviera de nuevo el mensaje. Otras veces, cuando el mensaje anterior se había olvidado por completo, y los hombres no vivían según una ley divina, Dios enviaba a un rasul, es decir, a un enviado del Cielo, con una nueva revelación. En este caso ya no se trataba de renovar el mensaje divino anterior, sino que era un nuevo mensaje y unas nuevas leyes divinas para que los seres humanos a los que iban destinados vivieran conforme a ellas. En muchas ocasiones, a lo largo de la historia estos enviados de Dios han sido creadores de nuevas civilizaciones y culturas. Algunas de ellas han llegado hasta nuestros días, y otras han desaparecido para siempre.

Este libro recoge, de forma resumida, las vidas de algunos profetas y enviados. Todos ellos aparecen mencionados en la última escritura revelada por Dios a la humanidad: el Sagrado Corán. Los detalles de sus vidas los hemos extraído del mismo Corán, de los comentarios que los sabios musulmanes han hecho a este texto sagrado a lo largo de la historia, o de los libros sobre las vidas de los profetas que otros sabios han escrito en el pasado.

Por supuesto, ha habido muchos otros profetas, que no aparecen mencionados en este libro. Hay algunos cuyos nombres Dios no nos ha revelado, y que fueron enviados a pueblos y civilizaciones desconocidas del pasado remoto. Pero una cosa debemos tener bien clara: no ha habido ningún pueblo ni ninguna sociedad a la que Dios no haya enviado un profeta, bien para establecer una nueva revelación con nuevas Leyes descendidas del Cielo, como ya hemos dicho, bien para recordarles la revelación anterior, de la que los hombres ya se estaban olvidando.

Con el último profeta y enviado, nuestro señor Muhammad (que Dios derrame sobre él las Bendiciones y la Paz), se cerró el ciclo de la Profecía; esto quiere decir que, hasta el Final de los Tiempos, no habrá una nueva Ley bajada del Cielo para que los hombres adoren y conozcan a Dios como Él quiere ser adorado y conocido. Sin embargo, la luz de la guía, que purifica el corazón de los hombres y los hace perfectos, y que es la luz de Muhammad, sigue existiendo hasta nuestros días.Son los sabios y los maestros espirituales los encargados de transmitirla y de enseñar a los hombres con ella.


  • Este libro está disponible en nuestro centro.