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Jutba 7: El Viaje Nocturno (al-Isrâ’)

24 Abr Jutba 7: El Viaje Nocturno (al-Isrâ’)

Dice Dios (Exaltado Sea): “Gloria a Aquél que hizo viajar a Su siervo de noche desde el Sagrado lugar de postración hasta el lugar de postración más alejado, cuyo precinto hemos bendecido, para mostrarle algunos de Nuestros Signos. Él es Quien todo lo oye, Quien todo lo ve”.

Dios (Exaltado Sea), ha enviado a Su Enviado y lo ha asistido con los signos que prueban la veracidad de su función profética. Y el mayor de los que Dios le concedió al sello de los Profetas y los Enviados fue el Corán. Y una de las aleyas que confirman el Corán es la del Viaje Nocturno (al-Isrâ’) y la Ascensión (al-Mi‘rây).

Dios hizo viajar a Su Profeta (sobre él la Bendición y la Paz) desde el Sagrado lugar de postración hasta el lugar de postración más alejado, y desde allí le hizo ascender hasta el Loto del Límite (Sidrat al-muntahâ), más allá de los siete cielos, hasta donde Dios quiso. Le mostró las maravillas de Su Infinito Poder, y la Inmensidad ilimitada de Sus signos, de un modo que ningún lenguaje humano puede describir. Dijo Dios (Exaltado Sea): “La mirada no se apartó ni se excedió. Vio el mayor de los signos de su Señor”.

Es la costumbre constante de Dios con Sus Profetas y Sus Amigos íntimos (awliyâ’) el que dentro de toda prueba se oculte un don. La terquedad de las gentes de La Meca en su resistencia contra la convocatoria del Profeta (sobre él la Bendición y la Paz), la tristeza que le afligió con ocasión de la muerte de su esposa y de su tío, su regreso de Tâ’if después de que las gentes de aquel lugar le hubieran tratado de mentiroso, sus burlas a su convocatoria, y la incitación a dañarle por parte de sus necios habitantes, todo ello no fue sino el preámbulo del Viaje nocturno y la Ascensión, por medio de los cuales Dios (Exaltado Sea) honró a Su Profeta (sobre él la Bendición y la Paz), como consuelo y para confirmar su corazón, y para compensar la rudeza de las gentes de la tierra con el recibimiento jubiloso de las gentes del cielo.

El Viaje Nocturno es un acontecimiento que no se puede explicar siguiendo las leyes terrestres. El intelecto por sí mismo, desprovisto de una guía espiritual, no tiene capacidad para comprender los signos revelados. EL intelecto, como el ojo, no ve sino por medio de la luz. El intelecto no comprende las cosas ocultas sino por medio de la Revelación divina. La necesidad que el intelecto tiene de la Revelación es como la necesidad que el ojo tiene de la luz. Lo que aparece ante la vista y sus efectos es sensible, y lo perciben los cinco sentidos. Lo que se oculta a la vista pero sus efectos permanecen, es algo perceptible por el intelecto, y el intelecto lo capta. Pero aquello que permanece oculto a la vista, así como sus efectos, no es abarcable por el intelecto, y su única prueba es la Revelación transmitida por los Profetas.

El signo del Viaje Nocturno y las demás rupturas milagrosas de las leyes naturales que Dios hace que broten de manos de Sus Profetas son una advertencia y una prueba de que la causa no trae como consecuencia el resultado, a no ser que la acompañe la Voluntad de Dios. Hay personas que divinizan las pruebas, y las adoran en lugar de adorar a Dios. De este modo, le están asociando algo a Dios (shirk). También hay quienes desprecian las causas y las abandonan, cayendo en la indiferencia y en el pecado. Ambos son actitudes equivocadas. El creyente se aferra a las causas como si estas lo fueran todo, pero al mismo tiempo se abandona en Dios como si no hubiera otra cosa. Quizá Dios (Glorificado y Exaltado Sea), cree la causa y la vuelva inútil, o cree el resultado sin causa alguna.

Dios (Exaltado Sea), hizo obligatoria a Su Profeta y a su comunidad las cinco salât la noche de la Ascensión. Lo hizo para que la salât fuera una ascensión por cuyos significados ascendiera el hombre cada vez que lo hicieran descender las pasiones de su alma egoica y las situaciones de la vida en este mundo.

En un principio, Dios ordenó cincuenta salât cada día y noche. Después las rebajó a cinco para que fueran realizadas, aunque tendrían la recompensa de cincuenta. La salât es la ascensión del creyente y un pilar de la religión. Quien las lleva a cabo, ha cumplido con la religión, y quien la abandone, ha destruido la religión. No hay bien alguno en una religión sin salât. Es el método de la vida del musulmán, y Dios la ha ordenado para protegerla. Se le ha impuesto realizarla en momentos determinados, con ella se comunica de forma íntima con su Señor, gracias a ella se impone a las pasiones y los deseos, por medio de ella se siembran en su corazón las nobles virtudes, y por medio de ella se pide ayuda frente a las penalidades de la vida. Ha dicho Dios (Exaltado Sea): “¡Vosotros los que creéis! Pedid ayuda por medio de la paciencia y de la salât”.

Con lo primero que empieza el musulmán su día es la salât del fayr, y lo último con lo que termina su día es la salât del ‘ishâ’. Si un asunto le entristece, hace la salât, y si está indeciso sobre algún asunto, hace la salât de la istijâra. Si llega hasta él la muerte, su último compromiso con este mundo es la salât funeraria.

Es una luz en la tumba, y lo primero sobre lo que se le pedirán cuentas al siervo el día de la resurrección. Si cumplió con ello, triunfó y será recompensado. Si la corrompió, perdió y se arruinó. Fue de las últimas cosas que recomendó el Enviado de Dios (sobre él la Bendición y la Paz) a su comunidad, cuando dijo: “La salât, la salât”.

مسجد البيضاء

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AL-BAYDA MOSQUE

يقول الله تعالى: {سُبْحَانَ الَّذِي أَسْرَىٰ بِعَبْدِهِ لَيْلًا مِّنَ الْمَسْجِدِ الْحَرَامِ إِلَى الْمَسْجِدِ الْأَقْصَى الَّذِي بَارَكْنَا حَوْلَهُ لِنُرِيَهُ مِنْ آيَاتِنَا ۚ إِنَّهُ هُوَ السَّمِيعُ الْبَصِيرُ} الإسراء 1. إن الله تعالى أرسل رسله وأيَّدهمُ بالآيات الدّالةِ على صدق نبوتِهم. وأعظم ما آتاه الله خاتم الأنبياء والمرسلين هو القرآن. ومن الآيات التي أثبتها القرآن آية الإسراء والمعراج. فقد أَسْرَى الله بنبيه صلى الله عليه وسلم من المسجد الحرام إلى المسجد الأقصا، ثم عرج به إلى سدرة المنتهى، فوق السموات السبع إلى حيث شاء الله. فأراه من عجائب قدرته، وعظيم آياته، ما يعجز اللسان عن وصفه. قال تعالى: {ما زاغ البصر وما طغى لقد رأى من آيت ربه الكبرى} النجم 18. وإن من سنن الله الجارية على أنبيائه وأوليائه أن في طيِّ كلِّ محنةٍ منحةً. وتعنُّت أهلِ مكة ـ ووقوفُهم ضدَّ دعوة النبي صلى الله عليه وسلم، وما أصابه من الحزن على وفاة زوجه وعمه، وعودته من الطائف بعد تكذيب أهلها له، وسخريَّتهم من دعوته، وإغراءِ سفهائهم بإيذائه ـ كلُّ ذلك ما هو إلا مقدمة لرحلة الإسراء والمعراج التي أكرم الله بها نبيَّه صلى الله عليه وسلم تسليةً له، وتثبيتاً لقلبه، وتعويضاً عن جفوة أهل الأرض بحفاوة أهل السماء. والإسراء: حدث لا يفسَّر وفْق قوانين الأرض. فالعقل المجرد عن هداية الوحي ليس بمقدوره إدراك الآيات الإخبارية. فالعقل كالعين، لا ترى إلا بواسطة الضوء. والعقل لا يدرك الأمور الغيبية إلا بواسطة الوحي. فحاجة العقل إلى الوحي كحاجة العين إلى الضوء. فما ظهرت عينه وآثاره فهو محسوس، يدرك بالحواس الخمس. وما غابت عينه وبقيت آثاره فهو معقول، يدرك بالعقل. وما غابت عينه وآثاره لا يدرك بالحواس ولا بالعقل، ودليله الوحيد هو الخبر الصادق. وآية الإسراء وغيرها من خوارق العادات التي يجريها الله على أيدي أنبيائه عبرة وبرهان على أن السبب وحده ﻻ يأتي بالنتيجة، إﻻ أن ترافقه إرادة الله. هناك من الناس من ألّه الأسبابَ، وعبدَها من دون الله، فوقع في الشرك. وهناك من استهان بالأسباب وتركها، فوقع في التواكل والمعصية، وكلاهما مخطئ. فالمؤمن يأخذ بالأسباب وكأنها كل شيء، ويتوكل على الله وكأنها ليست بشيء. فربنا عز وجل يخلق السبب ويعطله، أو يخلق النَتيجة بلا سبب.

إن الله تعالى فرض على نبيه وعلى أمته ليلة المعراج، الصلوات الخمس، لتكون معراجا يرقى بمعنويات الإنسان كلّما هبطت به شهوات النُّفوس وأعراض الدنيا. فقد فُرضت في بداية الأمر خمسين صلاة في كل يوم وليلة، ثمّ خُفّفت فصارت خمسًا في الأداء وخمسين في الثواب. فالصلاة معراج المؤمن، وهي عماد الدين، مَن أقامها فقد أقام الدين، ومن تركها فقد هدم الدين، ولا خير في دين لا صلاة فيه، وهي منهاج حياة المسلم، أَمَرَه الله بالمحافظة عليها، وجعلها عليه كتابًا موقوتًا، بها يناجي ربه، وبها يتغلَّب على الشهوات والأهواء، وبها تُغْرَس في قلبه مكارم الأخلاق، وبها يستعين على مشاقِّ الحياة. قال تعالى: { يأيها الذين آمنوا استعينوا بالصبر والصلوة…} البقرة 153. فأوّل ما يبدأ به المسلم يومه صلاة الفجر، وآخر ما يختم به يومه صلاة العشاء. وإذا حَزَبه أمرٌ صلّى. وإذا احتار في أمر صلّى صلاة الاستخارة. وإذا وافته المنية كان آخر عهده بالدنيا صلاة الجنازة. فهي النُّور في القبر، وأوّل ما يحاسب عنه العبد يوم القيامة، فإن صلحت فاز وربح، وإن فسدت خاب وخسر.. وهي من آخر ما أوصى به رسول الله صلى الله عليه وسلم أمته حيث قال: {الصلاة الصلاة …} ابن ماجه عن أم سلمة.

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