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JUTBA 1: LAS ACCIONES VIRTUOSAS

04 Abr JUTBA 1: LAS ACCIONES VIRTUOSAS

Dice Dios (Exaltado Sea): “Quien aspire al encuentro con su Señor, que lleva a cabo acciones virtuosas y no asocie a nadie en su adoración a Dios”.

En verdad, las acciones virtuosas forman parte de los frutos de la fe. Una acción no es virtuosa si no es completamente pura y correcta. Las acciones virtuosas se dividen en dos tipos: aquellas cuyo beneficio está limitado a quien las practica, como la salât, el ayuno, el retiro espiritual (i‘tikâf), y otros similares, y aquellas cuyo beneficio se extiende no sólo a quien las practica, sino también a los demás, como el alivio de los que padecen, la ayuda a los necesitados, el auxilio de los oprimidos, y el esfuerzo en buscar el beneficio de los siervos de Dios, y otras acciones similares.

Las acciones virtuosas que conllevan una mayor recompensa son aquellas cuyo beneficio se extiende a los demás. Por medio de esas acciones se alcanzan los rangos más elevados junto a Dios, Exaltado Sea.

Dijo al-Fudayl ibn ‘Iyâd: “No se alcanza aquello que tenemos por medio de la abundancia de salât o los numerosos ayunos, sino que se alcanza por medio de la generosidad del alma, la salud de los corazones y los buenos consejos a la comunidad de los creyentes”.

Que no se entienda de las palabras de al-Fudayl un menosprecio del valor de la salât, del ayuno o de los pilares de la religión, sino que el objetivo de sus palabras era que las obras cuyo beneficio se extiende a los demás, hace que quien las ponga en práctica ascienda de un modo más rápido a los rangos más altos. Quien se acostumbra a beneficiar a los demás, y quiera para los demás lo mismo que quiere para él mismo, no pensará nunca en causar daño a nadie, quienquiera que sea.

Entre las acciones por medio de las cuales el musulmán alcanza el rango del amor de Dios y la proximidad a Él se encuentra la generosidad del alma, pues esta es una de las perfecciones de la fe (imân) y de las bondades de la sumisión a Dios (islâm), y la prueba de que se tiene una buena opinión de Dios, y supone un aumento en la bendición divina en la provisión material y en la duración de la vida.

El generoso es amado por el Creador, y está próximo a las criaturas. El origen de la generosidad y la nobleza es el deseo de lo mejor para todo el mundo, la continencia del alma ante lo prohibido. Su generosidad con lo que posee se extiende a lo particular y a lo general, y al conjunto de características del bien, en sus diferentes ramas.

El generoso es quien es feliz dando, y da abundantemente. No trata de aparecer expuesto ante el mundo, de modo que sus actos queden sin validez. No pide remuneración, y rechaza el agradecimiento. No es como el cazador, que arroja semillas a los pájaros, pero no buscando el beneficios de estos, sino su propio beneficio.

La generosidad no se limita al ámbito de lo económico, sino que se puede ser generoso, además de con el dinero, con el rango, la ciencia, el buen consejo, la paciencia, la tolerancia, el carácter, la alegría, etc.

Y entre las mejores acciones por medio de las cuales se alcanzan los rangos de las perfección está la liberación del corazón de las enfermedades del rencor, la envidia, la vanidad, la soberbia, la falsedad, la injusticia, la mala opinión sobre los demás, etc. Una de las formas en las que Dios ha descrito a las gentes del Paraíso es con la salud de los corazones. Ha dicho, Exaltado Sea: “Eliminamos el rencor que había en vuestros corazones, como hermanos, sobre lechos, vueltos los unos hacia los otros”.

Uno de los pilares más fuertes de la religión, por medio de los cuales se alcanza la satisfacción del Infinitamente Misericordioso es el buen consejo. Este consiste en la llamada a aquello en lo que se encuentra la virtud, y la prohibición de aquello en lo que se encuentra la corrupción. Es el corazón de la religión, la esencia de la fe y la prueba del deseo de bien hacia los demás y del odio hacia el mal que puede afectar a los otros.

Dijo el Profeta (sobre él la Bendición y la Paz): “La religión es el buen consejo”. Le preguntamos: “¿A quién?’”. Dijo: “A Dios, a Sus Escrituras reveladas, a Sus Enviados, a los guías de los musulmanes y al vulgo de los creyentes”.

El que aconseja debe aspirar por su consejo, al rostro de Dios, Exaltado Sea, y a no las cosas de este mundo, como la ostentación o la fama, el amor al renombre y a la celebridad, o avergonzar a quiien aconseja o menospreciarlo.

También tiene que conocer aquello de lo que aconseja, y no aconsejar sobre un asunto desde la ignorancia al respecto del mismo. Tampoco debe hacer público su consejo, delante de las personas. Dijo Sulayman al-Jawwâs: “Quien exhorta a su hermano entre aquello que hay entre los dos, eso es un consejo. Pero quien lo exhorta delante de los demás, lo está poniendo en evidencia, deshonrándolo”.

El consejo debe darse con suavidad y amabilidad, en el momento adecuado y en el luga

مسجد الورود

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ROSALES MOSQUE

يقول الله تعالى: {فمن كان يرجوا لقاء ربه فليعمل عملا صالحا ولا يشرك بعبادة ربه أحدا} الكهف 110.

إن العمل الصالح من ثمرات الإيمان، ولا يكون العمل صالحا حتى يكون خالصا وصوابا. وينقسم العمل الصالح إلى قاصر: كالصلاة والصوم والإعتكاف ونحوها، ومتعدٍّ : كالتنفيس عن المكروبين، ومساعدة المحتاجين، ونصرة المظلومين، والسعي في مصالح العباد، ونحوها. وأعظم الأعمال ثوابا هي التي يتعدى نفعها إلى الآخرين، وبها تدرك الدرجات العلى عند الله تعالى.

يقول الفضيل بن عياض رحمه الله: ما أدرك عندنا من أدرك بكثرة الصلاة والصيام، وإنما أدرك عندنا بسخاء الأنفس، وسلامة الصدور، والنصح للأمة.

ولا يُفهم من كلام الفضيل الحط من قدر الصلاة والصيام وأركان الدين، إنما المقصود أن الأعمال التي يتعدى نفعها تسرع بصاحبها لنيل المراتب العلية، ومن عود نفسه نفع الغير، وحبه للناس ما يحب لنفسه، فإنه بالأحرى لا يفكر في إلحاق الضرر بأي أحد.

ومن الأعمال التي يدرك بها المسلم مرتبة محبة الله والقرب منه: سخاء النفس، لأنه مِن كمال الإيمان وحُسْن الإسلام، ودليلِ حُسْنِ الظَّن بالله تعالى، وزيادة البركة في الرِّزق والعمر. والسخيُّ محبوبٌ مِن الخالق، وقريبٌ مِن الخَلْق. ومنبع السخاء والكَرَم حبُّ الخير للناس، ونزاهةُ النَّفس عن الحرام، وسخاؤها بما تملك على الخاص والعام، وجميع خصال الخير مِن فروعه. والسَّخيُّ مَن كان مسرورًا ببذله، متبـرِّعًا بعطائه، لا يلتمس عرض دنياه فيحْبَطُ عملُه، ولا طلب مكافأة فيسقط شكرُه، ولا يكون مَثَلُه فيما أعطى مَثَلُ الصَّائد الذي يلقي الحَبَّ للطَّائر، ولا يريد نفعها ولكن نَفْعَ نفسه. ولا يقتصر السخاء على المال بل يكون بالمال والجاه والعلم والنصح والصبر والإحتمال والخلُق والبشر ونحو ذلك.

ومن أفضل الأعمال التي تدرك بها مراتب الكمال: سلامة الصدر من أمراض الحقد والحسد والعجب والكبر والغش والظلم وسوء الظن ونحوها. ومما وصف الله به أهل الجنة سلامة الصدور. قال تعالى:{ونزعنا ما في صدورهم من غل إخوانا على سرر متقابلين} الحجر 47.

ومن أقوى دعائم الدين التي تنال بها مرضات الرحمن: النَّصِيحَة. وهي الدعاء إلى ما فيه الصلاح، والنهي عما فيه الفساد. وهي لبُّ الدين، وجوهر الإيمان، ودليل حبِّ الخير للآخرين، وبغض الشرِّ لهم. يقول النبي صلى الله عليه وسلم: {الدين النَّصِيحَة. قلنا: لمن؟ قال: لله ولكتابه ولرسوله ولأئمة المسلمين وعامتهم} م عن تميم الدري. فعلى الناصح أن يرجو بنصيحته وجه الله تعالى، وليس الأغراض الدنيوية من رياء، وسمعة، وحب شهرة وغيرها، أو عيب المنصوح والحطَّ من قدره. وعليه أيضا أن يكون على علم بما ينصح به، ولا ينصح في أمر يجهله، وأن لا يجهر بنصيحته أمام الناس. سليمان الخواص : من وعظ أخاه فيما بينه وبينه فهي نصيحة، ومن وعظه على رؤوس الناس فإنما فضحه. وأن تكون النصيحة باللين والرفق في الوقت المناسب والمكان المناسب.

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